domingo, 22 de mayo de 2011

lunes, 28 de febrero de 2011

Creí que me había equivocado, luego pensé que estoy bien aquí, en mi nube azul, todo es como o he inventado. Y la realidad, trozos de cristal que al final hay que pasar descalzo.

domingo, 27 de febrero de 2011

miércoles, 16 de febrero de 2011

Te llevaré a paraisos aritificiales dónde nada es verdad..

Aveces me gustaria irme,irme muy muy lejos y olvidarme de todo por unos dias.Perderme en algún lugar bonito y desconocido dónde no conozca a nadie.Quizá alguna playa desierta de arena blanca y agua turquesa dónde pueda ver alguna puesta de sol o alguna gran ciudad como Nueva York dónde poder irme de compras y disfrutar o alguna montanya alejada del mundo con un gran lago dónde poder bañarme mientras respiro aire fresco.Solo por un tiempo,sin preocupaciones,para alejarme ya de esta rutina.Simplemente desaparecer.¿Quién no lo ha deseado alguna vez?



domingo, 13 de febrero de 2011

miércoles, 9 de febrero de 2011

Despues de casi un mes,he vuelto.Tenía demasiados examenes y cosas que hacer y no tenía tiempo de nothing.En este mes las verdad es que las cosas han cambiado bastante,ni a bien ni a mal pero bastante.Hoy por fín he acabado los examenes (bueno queda el de inglés el lunes pero ese no cuenta xd),creo que es un milagro :D.Todos los dias me parecen iguales y ya estoy muy harta de esta rutina.A veces me gustaría irme muy muy lejos y perderme,desaparecer por unos días.Pero bueno hay que pensar en positivo y como este sábado me voy a esquiar,ya es algo diferente. :)


Fotos del sabado pasado.




miércoles, 12 de enero de 2011

Cuenta la leyenda que un hombre oyó decir que la felicidad era un tesoro. A partir de aquel instante comenzó a buscarla.

Primero se aventuró por el placer y por todo lo sensual, luego por el poder y la riqueza, después por la fama y la gloria, y así fue recorriendo el mundo del orgullo, del saber, de los viajes, del trabajo, del ocio y de todo cuanto estaba al alcance de su mano.
En un recodo del camino vio un letrero que decía: “Le quedan dos meses de vida”.
Aquel hombre, cansado y desgastado por los sinsabores de la vida se dijo:

Estos dos meses los dedicaré a compartir todo lo que tengo de experiencia, de saber y de vida con las personas que me rodean.
Y aquel buscador infatigable de la felicidad, sólo al final de sus días, encontró que en su interior, en lo que podía compartir, en el tiempo que le dedicaba a los demás, en la renuncia que hacía de sí mismo por servir, estaba el tesoro que tanto había deseado.
Comprendió que para ser feliz se necesita amar; aceptar la vida como viene; disfrutar de lo pequeño y de lo grande; conocerse a sí mismo y aceptarse así como se es; sentirse querido y valorado, pero también querer y valorar; tener razones para vivir y esperar y también razones para morir y descansar.
Entendió que la felicidad brota en el corazón, con el rocío del cariño, la ternura y la comprensión. Que son instantes y momentos de plenitud y bienestar; que está unida y ligada a la forma de ver a la gente y de relacionarse con ella; que siempre está de salida y que para tenerla hay que gozar de paz interior.

Finalmente descubrió que cada edad tiene su propia medida de felicidad.Y en su mente recordó aquella sentencia que dice: “Cuánto gozamos con lo poco que tenemos y cuánto sufrimos por lo mucho que anhelamos.”
Ser Feliz, es una actitud.